La PNL. Programación Neurolingüística. Es el estudio de lo que percibimos a través de nuestros sentidos (vista, oído, olfato, gusto y tacto), cómo organizamos el mundo tal como lo percibimos y cómo revisamos y filtramos el mundo exterior mediante nuestros sentidos.

Tiene características que la definirían como el arte y la «ciencia» de la excelencia personal. Deriva del estudio de cómo las mejores personas en distintos ámbitos obtienen sus sobresalientes resultados. Trata sobre las ideas y las personas, de comprender y organizar sus propios éxitos de tal forma que pueda disfrutar de muchos más momentos exitosos. Un objetivo es el de construir nuevas opciones de aprendizaje.

La PNL se basa en la observación y el «modelado» de la excelencia, con la convicción de que, si una persona tiene un logro, ese logro está acompañado de un «estado general» de la mente, el cuerpo y las emociones, que puede ser replicado modelando a esa persona.

Constituye un modelo, formal y dinámico de cómo funciona la mente y la percepción humana, cómo procesa la información y la experiencia y las diversas implicaciones que esto tiene para el éxito personal. Con base en este conocimiento es posible identificar las estrategias internas que utilizan las personas de éxito, aprenderlas y enseñarlas a otros (modelar); para facilitar un cambio evolutivo y positivo. El campo de trabajo, en este sentido, es tan amplio como lo es el de las relaciones interpersonales.

Además, la PNL investiga los procesos que hacen que transmitamos nuestra representación del mundo a través del lenguaje.

El lenguaje es un filtro; refleja pensamientos y experiencias de nosotros, trasladando el mundo real a nuestro interior.

Es por tanto una aplicación práctica que nos permite, mediante técnicas y herramientas precisas, reconocer y desarrollar habilidades para el crecimiento personal y la mejora de las relaciones interpersonales. Pero sobre todo, nos permite conocer de manera objetiva la percepción de los demás y la de nosotros mismos.

El sistema, de la PNL, está fundamentado en una serie de principios, de los cuales el principal es el que dice «El ser humano funciona perfectamente bien».

Los canales de comunicación se pueden modificar y se realizan nuevas conexiones, no solo cerebrales y personales sino también neuronales.

Uno de los principios de acción de la PNL son las creencias. Las creencias son las normas de tu vida. Estas normas pueden ser potenciadoras o pueden ser obstaculizadoras en el logro de objetivos. Así, que si quieres saber qué es lo que "cree" una persona observa lo que hace, no lo que dice que “cree”. Construimos las creencias basándonos en nuestras experiencias de modo que actuamos como si fuesen ciertas. Por ejemplo, si crees que eres una persona agradable actuarás como tal y te mostrarás sociable y disfrutarás con la compañía de otros. Éstas a su vez te acogerán con agrado y eso reforzará tu creencia. Esto significa que puedes elegir tus creencias; si los resultados que estás obteniendo te gustan seguirás actuando como hasta ahora.

Ahora bien, qué pasa si tenemos una creencia limitadora. Ésta será la causante de que no alcancemos nuestros objetivos y que no vivamos nuestros valores.

Sin embargo, si la persona es consciente de ésta, existe la posibilidad de cambiarla. A veces, simplemente expresándola, se ponen en evidencia, con lo cual pueden ser examinadas y cambiadas.

ALGO DE Historia. En 1958 Miller, Galanter y Pribram expusieron un modelo llamado TOTE (Test-Operate-Test-Exit ó Evaluación-Operación- Evaluación-Salida en Castellano) que se puede considerar como antecedente de la PNL. Richard Bandler (informático) y John Grinder (lingüista y Psicólogo) propusieron en 1973 como resultado de una tesis doctoral desarrollada en conjunto, una serie de principios que decían básicamente que la mente y el lenguaje se pueden programar de tal forma que actúen sobre el cuerpo y la conducta del individuo. Decidieron unirse para estudiar por qué los tratamientos de los tres terapeutas de éxito en Estados Unidos (Virginia Satir, Milton Erickson y Fritz Perls) obtenían los resultados más sobresalientes del momento, aún cuando provenían de enfoques teóricos y psicoterapeúticos muy distintos. El estudio tenía como fin obtener un modelo lo más eficaz sentado más bien en los patrones con los que los terapéutas operaban relacionados con el lenguaje y metalenguaje para que cualquier terapeuta pudiera obtener buenos resultados en la terapia.

Después de sus largas investigaciones, apoyándose en la observación sistemática, llegaron a la conclusión de que el procedimiento que empleaban con excelente resultado era la utilización de un patrón de comunicación muy particular. Basándose en los datos obtenidos a través de todas sus investigaciones, Bandler y Grinder elaboraron una estructura terapéutica que hoy día es utilizada como sistema genérico de aprendizaje, entrenamiento o marco terapéutico: PNL.

El primer logro notable de la Programación Neurolingüística fue su Terapia Fast Phobia, por la cual, mediante un simple y corto taller de ejercicios, el alumno lograba superar rápidamente cuadros de fobia que a veces tenían años de antigüedad. Este tipo de terapias fue clasificado como terapias breves, La PNL se expandió en los ambientes intelectuales y empresariales de la Costa Oeste (de Estados Unidos) y, poco después, por el mundo entero.

Durante los años ochenta y noventa el psicólogo escocés John McWhirter, notando la utilidad de muchas de las aportaciones de la tecnología PNL y también dándose cuenta de las lagunas e inconsistencias que presentaba, hizo una remodelación (o "remodelado") de la PNL. Esto dio lugar a lo que se conoce como "Remodelled NLP" o "PNL Remodelada". Este trabajo supone una gran ampliación del ámbito de aplicación de la PNL además de añadir una metodología sistemática de modelado y reorganizar muchos de los mitos y errores de la PNL inicial.

Características de la PNL. La Programación neurolingüística parte de la teoría constructivista, define la realidad como una invención y no como un descubrimiento. Se basa en el hecho de que el ser humano no opera directamente sobre el mundo real en que vive, sino que lo hace a través de representaciones mentales del mismo que determinan la forma en que cada individuo percibe el mundo

Es un medio de autoconocimiento y evolución personal. Describe cómo la mente trabaja y se estructura, de manera que las personas piensan, aprenden, se motivan, interactúan, se comunican, evolucionan y cambian.

Esta técnica proporciona herramientas y habilidades para el desarrollo en comunicación y reprogramación de actitudes. Promueve la flexibilidad del comportamiento, la creatividad y la comunicación, el pensamiento trascendental y una comprensión de los procesos mentales, tanto para el desarrollo individual como para la optimización de cada grupo humano. Permite resolver fobias, miedos y situaciones similares hasta en una sola sesión de trabajo.

LOS SISTEMAS REPRESENTATIVOS. Los Sistemas representativos son las formas en las que representamos las experiencias y a través de las cuales nos expresamos. Se basan en los cinco sentidos: Vista, olfato, gusto, tacto oído que denominamos «canales» de comunicación. Las personas son más predispuestas a usar uno más que otro en su interacción con el mundo y sus procesos internos. Los sistemas de representación se expresan también por medio del lenguaje de tal forma que podría darse el caso que, entre personas que usen distinto tipo de canal, se produzcan dificultades en la comunicación a la hora de expresar el mensaje. Empleamos los mismos caminos neurológicos para representar la experiencia en nuestro interior que para experimentarla directamente.

El 55% de la comunicación está indicado por el lenguaje del cuerpo (postura, gestos, contacto visual); el 38% por el tono de voz (el contexto) y el 7% por las palabras (el contenido). La cuestión es ser o no consciente de la influencia que uno genera. «Cada persona ya dispone de todos los recursos que necesita en la vida, pero a veces no tiene acceso a estas capacidades».

Bajo cualquier comportamiento yace una intención positiva. Aunque, a veces, esta intención no sea «la mejor». Por ejemplo la de un alumno que molesta en clase tal vez sólo necesite más atención.

En un determinado momento cada persona se comporta de una manera que para él/ella es la mejor disponible. La abandona solamente después de haber encontrado otra mejor. A veces olvidamos este aspecto.

La PNL explica el proceso de aprendizaje de un proceso en una serie de etapas por las que pasa el individuo que aprende. Son cuatro:

1.     Incompetencia inconsciente (No se sabe qué es un coche y, mucho menos, conducirlo).

2.     Incompetencia consciente (momento en el que más se aprende. El conductor es consciente de que no sabe conducir y lo intenta).

3.     Competencia consciente (El conductor ya sabe conducir y presta demasiada atención al proceso como embrague, intermitentes, palanca de cambio de marchas...).

4.     Competencia inconsciente (Se libera la atención del consciente. El individuo realiza la acción sin ser prácticamente consciente y puede dirigir así su atención para otras cosas. Así vemos a un conductor hablar, escuchar música, etc. mientras conduce).

La PNL define tres elementos como constituyentes claves de la conducta humana:

EJERCICIOS. Como ya hemos dicho en tantas ocasiones y en tantos artículos, el pensamiento es energía y lo que piensas es lo que atraes y vives.

Con estas dos prácticas que citamos a continuación podremos empezar a tomar consciencia y a ordenar lo que deseamos mejorar y obtener.

SER CONSCIENTE. Tener conciencia o ser consciente tiene que ver con la habilidad de darse cuenta de uno mismo. Darme cuenta de lo que me está pasando en todo momento y mi interacción con el exterior, desde tener presente lo que pienso hasta cómo afecta eso mi vida diaria y al mismo tiempo cómo afecto a los demás, esto es estar alerta o consciente. Mientras lees esto puedes estar consciente de la temperatura de la habitación donde estás, de tu postura, de los ruidos que te rodean, de lo que hay cerca de ti, los colores que están cerca de ti, de la hora del día, de la luz brillante u opaca, etc. Todos al mismo tiempo, pero sólo puedes estar enfocado en una sola cosa. En este momento, o estás enfocado y concentrado en este tema, o estás pensando en otra cosa. No puedes enfocarte en los dos. Cuando piensas en lo que debes hacer más tarde, pierdes el momento presente y el significado de lo que estás leyendo. Se pierden fracciones de información y por eso luego  nos damos cuenta que nos faltó algún detalle porque no pusimos atención al cien por ciento, fue por la falta de concentración. Nuestro consciente está oscilando entre una cosa y otra todo el tiempo. Hay muchas distracciones en el mundo hoy en día. Y hemos adquirido el hábito, en este mundo tan saturado de actividades, de querer estar en dos o más planos de conciencia para tener resultados más rápidos. Aprovechar el tiempo y hacer varias cosas tal vez te haga sentir bien, sin embargo, seguramente algo sale mal. Si quieres cocinar, hablar por teléfono y pintarte las uñas, está bien, sin embargo, una de esas actividades saldrá bien y las otras dos dejarán de tener la atención del cien por cien.

Ser consciente de quien eres y cómo eres es algo que pocos hacen. Estamos más orientados a darnos cuenta de quién es y cómo es el vecino, el primo, mi pareja, la mesera, etc. Y muchas veces te das cuenta de sus defectos o tal vez de lo que tienen que tú no tienes. Pasamos juicio rápidamente y criticamos sin tregua. Pero cuando alguien osa criticarte o hacer algún comentario, brincas y te sorprendes. No lo puedes creer, porque no eres consciente de ti mismo.

La conciencia activa te llevará a darte cuenta cómo afectas al otro con tus pensamientos, tus palabras y tus acciones. Cada cosa que haces incide en alguien y ese alguien se queda impactado en positivo o en negativo. Ser consciente es estar de tu lado observando tus acciones y resultados.

Ser consciente de mi habilidad para ser consciente lleva tiempo y valor. Cada momento puedo observar mi consciente encendido o apagado, o, funcionando en automático (porque así me conviene). Si pudiera sentir mis emociones día con día y cómo me afectan, darme cuenta de mis respuestas ante eventos inesperados, cómo influyo en otros por mis palabras o acciones, me ayudaría a conocerme y verme desde el exterior.

Auto observarme de manera consciente y objetiva para verificar, corregir y moderar mis formas antiguas y convertirlas en nuevas, eso es ser consciente de uno mismo y te llevará a dejar el ego a un lado y a ser mejor persona día con día, sin gran esfuerzo.

 

Creer en ti mismO. Mucho se ha dicho y escrito sobre este tema que ha trascendido por los siglos hasta nuestros días. Lo primero es hacer un hacer un trabajo de autoconocimiento, ya que los  cambios externos se darán cuando se haya logrado un cambio interior.

Alguien que está en busca de mejoría y avance necesita saber a donde va y qué quiere. Su lenguaje y pensamiento debe ser positivo y motivacional para que haya acción.

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Información obtenida del Google y Wikipedia libre.