Tiene características que la definirían como el arte y
la «ciencia» de la excelencia personal. Deriva del estudio de cómo las mejores
personas en distintos ámbitos obtienen sus sobresalientes resultados. Trata
sobre las ideas y las personas, de comprender y organizar sus propios éxitos de
tal forma que pueda disfrutar de muchos más momentos exitosos. Un objetivo es
el de construir nuevas opciones de aprendizaje.
Constituye un modelo, formal y dinámico de
cómo funciona la mente y la percepción humana, cómo procesa la información y la
experiencia y las diversas implicaciones que esto tiene para el éxito personal.
Con base en este conocimiento es posible identificar las estrategias internas
que utilizan las personas de éxito, aprenderlas y enseñarlas a otros (modelar);
para facilitar un cambio evolutivo y positivo. El campo de trabajo, en este
sentido, es tan amplio como lo es el de las relaciones interpersonales.
Además,
El lenguaje es un filtro; refleja
pensamientos y experiencias de nosotros, trasladando el mundo real a nuestro
interior.
Es por tanto una aplicación práctica que nos
permite, mediante técnicas y herramientas precisas, reconocer y desarrollar
habilidades para el crecimiento personal y la mejora de las relaciones
interpersonales. Pero sobre todo, nos permite conocer de manera objetiva la
percepción de los demás y la de nosotros mismos.
Uno de los principios de acción de
Ahora bien, qué pasa si tenemos una creencia
limitadora. Ésta será la causante de que no alcancemos nuestros objetivos y que
no vivamos nuestros valores.
Sin embargo, si la persona es consciente de
ésta, existe la posibilidad de cambiarla. A veces, simplemente expresándola, se
ponen en evidencia, con lo cual pueden ser examinadas y cambiadas.
Después de sus largas investigaciones, apoyándose en
la observación sistemática, llegaron a la conclusión de que el procedimiento
que empleaban con excelente resultado era la utilización de un patrón de
comunicación muy particular. Basándose en los datos obtenidos a través de todas
sus investigaciones, Bandler y Grinder elaboraron una estructura terapéutica
que hoy día es utilizada como sistema genérico de aprendizaje, entrenamiento o
marco terapéutico: PNL.
El primer logro notable de
Durante los años ochenta y noventa el
psicólogo escocés John McWhirter, notando la utilidad de muchas de las
aportaciones de la tecnología PNL y también dándose cuenta de las lagunas e
inconsistencias que presentaba, hizo una remodelación (o "remodelado")
de
Es un medio de autoconocimiento y evolución
personal. Describe cómo la mente trabaja y se estructura, de manera que las
personas piensan, aprenden, se motivan, interactúan, se comunican, evolucionan
y cambian.
Esta técnica proporciona herramientas y
habilidades para el desarrollo en comunicación y reprogramación de actitudes.
Promueve la flexibilidad del comportamiento, la creatividad y la comunicación,
el pensamiento trascendental y una comprensión de los procesos mentales, tanto
para el desarrollo individual como para la optimización de cada grupo humano.
Permite resolver fobias, miedos y situaciones similares hasta en una sola
sesión de trabajo.
LOS SISTEMAS REPRESENTATIVOS. Los Sistemas
representativos son las formas en las que representamos las experiencias y a
través de las cuales nos expresamos. Se basan en los cinco sentidos: Vista,
olfato, gusto, tacto oído que denominamos «canales» de comunicación. Las
personas son más predispuestas a usar uno más que otro en su interacción con el
mundo y sus procesos internos. Los sistemas de representación se expresan
también por medio del lenguaje de tal forma que podría darse el caso que, entre
personas que usen distinto tipo de canal, se produzcan dificultades en la
comunicación a la hora de expresar el mensaje. Empleamos los mismos caminos
neurológicos para representar la experiencia en nuestro interior que para
experimentarla directamente.
El 55% de la comunicación está indicado por el lenguaje del cuerpo (postura,
gestos, contacto visual); el 38% por el tono
de voz (el contexto) y el 7% por las palabras (el contenido). La cuestión es ser o no consciente de la
influencia que uno genera. «Cada persona ya dispone de todos los recursos que
necesita en la vida, pero a veces no tiene acceso a estas capacidades».
Bajo cualquier comportamiento yace una
intención positiva. Aunque, a veces, esta intención no sea «la mejor». Por
ejemplo la de un alumno que molesta en clase tal vez sólo necesite más
atención.
En un determinado momento cada persona se
comporta de una manera que para él/ella es la mejor disponible. La abandona
solamente después de haber encontrado otra mejor. A veces olvidamos este
aspecto.
1. Incompetencia inconsciente (No se sabe qué es un coche y, mucho menos, conducirlo).
2. Incompetencia consciente (momento en el que más se aprende. El conductor es
consciente de que no sabe conducir y lo intenta).
3. Competencia consciente (El conductor ya sabe conducir y presta demasiada
atención al proceso como embrague, intermitentes, palanca de cambio de
marchas...).
4. Competencia inconsciente (Se libera la atención del consciente. El individuo
realiza la acción sin ser prácticamente consciente y puede dirigir así su
atención para otras cosas. Así vemos a un conductor hablar, escuchar música,
etc. mientras conduce).
EJERCICIOS. Como ya hemos dicho en tantas
ocasiones y en tantos artículos, el pensamiento es energía y lo que piensas es
lo que atraes y vives.
Con estas dos prácticas que citamos a
continuación podremos empezar a tomar consciencia y a ordenar lo que deseamos
mejorar y obtener.
SER CONSCIENTE. Tener conciencia o ser consciente tiene que
ver con la habilidad de darse cuenta de uno mismo. Darme cuenta de lo que me
está pasando en todo momento y mi interacción con el exterior, desde tener
presente lo que pienso hasta cómo afecta eso mi vida diaria y al mismo tiempo
cómo afecto a los demás, esto es estar alerta o consciente. Mientras lees esto
puedes estar consciente de la temperatura de la habitación donde estás, de tu
postura, de los ruidos que te rodean, de lo que hay cerca de ti, los colores
que están cerca de ti, de la hora del día, de la luz brillante u opaca, etc.
Todos al mismo tiempo, pero sólo puedes estar enfocado en una sola cosa. En
este momento, o estás enfocado y concentrado en este tema, o estás pensando en
otra cosa. No puedes enfocarte en los dos. Cuando piensas en lo que debes hacer
más tarde, pierdes el momento presente y el significado de lo que estás
leyendo. Se pierden fracciones de información y por eso luego nos damos
cuenta que nos faltó algún detalle porque no pusimos atención al cien por
ciento, fue por la falta de concentración. Nuestro consciente está oscilando
entre una cosa y otra todo el tiempo. Hay muchas distracciones en el mundo hoy
en día. Y hemos adquirido el hábito, en este mundo tan saturado de actividades,
de querer estar en dos o más planos de conciencia para tener resultados más
rápidos. Aprovechar el tiempo y hacer varias cosas tal vez te haga sentir bien,
sin embargo, seguramente algo sale mal. Si quieres cocinar, hablar por teléfono
y pintarte las uñas, está bien, sin embargo, una de esas actividades saldrá
bien y las otras dos dejarán de tener la atención del cien por cien.
Ser consciente de
quien eres y cómo eres es algo que pocos hacen. Estamos más orientados a darnos
cuenta de quién es y cómo es el vecino, el primo, mi pareja, la mesera, etc. Y
muchas veces te das cuenta de sus defectos o tal vez de lo que tienen que tú no
tienes. Pasamos juicio rápidamente y criticamos sin tregua. Pero cuando alguien
osa criticarte o hacer algún comentario, brincas y te sorprendes. No lo puedes
creer, porque no eres consciente de ti mismo.
La conciencia
activa te llevará a darte cuenta cómo afectas al otro con tus pensamientos, tus
palabras y tus acciones. Cada cosa que haces incide en alguien y ese alguien se
queda impactado en positivo o en negativo. Ser consciente es estar de tu lado
observando tus acciones y resultados.
Ser consciente de mi
habilidad para ser consciente lleva tiempo y valor. Cada momento puedo observar
mi consciente encendido o apagado, o, funcionando en automático (porque así me
conviene). Si pudiera sentir mis emociones día con día y cómo me afectan, darme
cuenta de mis respuestas ante eventos inesperados, cómo influyo en otros por
mis palabras o acciones, me ayudaría a conocerme y verme desde el exterior.
Auto observarme de manera
consciente y objetiva para verificar, corregir y moderar mis formas antiguas y
convertirlas en nuevas, eso es ser consciente de uno mismo y te llevará a dejar
el ego a un lado y a ser mejor persona día con día, sin gran esfuerzo.
Creer
en ti mismO. Mucho
se ha dicho y escrito sobre este tema que ha trascendido por los siglos hasta
nuestros días. Lo primero es hacer un hacer un trabajo de autoconocimiento, ya
que los cambios externos se darán cuando
se haya logrado un cambio interior.
Alguien que está en busca de
mejoría y avance necesita saber a donde va y qué quiere. Su lenguaje y
pensamiento debe ser positivo y motivacional para que haya acción.
Información obtenida del
Google y Wikipedia libre.