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Para desbloquear los canales energéticos

La práctica del automasaje con el fin de mantener nuestro cuerpo libre de desequilibrios energéticos es un modo seguro de liberar tensiones, obtener vitalidad y revenir enfermedades.

La vitalidad y salud de nuestro organismo – según teorías orientales- depende de la correcta circulación de la energía a través de pequeños canales que recorren nuestro cuerpo. Estos canales son similares a lechos de ríos, con afluentes y ramificaciones diversas. Además, poseen puntos específicos a través de los cuales penetra la energía cósmica que nutre nuestro cuerpo. Cuando por algún motivo la energía cesa de fluir libremente y se bloquea, comienza a generarse desequilibrios, tensiones y dolores que pueden llegar eventualmente a causar enfermedades. Para evitar estos inconvenientes y sus consecuencias, nada mejor que recurrir al do in, una técnica de automasaje oriental también conocido a como el nombre de shiatzu.

Sesión de masajes

La sesión de masaje que detallamos a continuación constituye una serie completa y lo ideal es realizarla por la mañana, antes del desayuno –para emprender la jornada libre de tensiones y bloqueos- o bien por la noche, antes de disponerse a dormir, para poder descansar relajado. Sin embargo, también es posible realizar solamente alguno o algunos de los ejercicios si algún malestar particular se presenta en una zona determinada.

Cabeza

Si va a realizarse una sesión de masajes de desbloqueo energético que incluya la totalidad del cuerpo, lo más recomendable es iniciarla en la zona de la cabeza, para terminar en los pies. Los masajes en la zona de la cabeza resultan fundamentales para sentirse despejado mentalmente, mejorar el humor y mantener la vista descansada.

  • Comience recorriendo en forma circular con la palma de ambas manos el cuero cabelludo, presionando y aflojando alternativamente.
  • Tómese las sienes con ambas manos. Presiones y afloje sus palmas sobre ellas varias veces.
  • Tire suavemente, mediante la utilización del índice y el pulgar, del lóbulo de su oreja hacia abajo y hacia ambos lados.
  • Cierre los ojos y con el dedo pulgar e índice en forma de pinza efectúe presión sobre el puente de la nariz.
  • Por último, abra y mueva la boca tanto como pueda –de arriba abajo y hacia ambos costados- para que los músculos de toda la cara se movilicen y relajen.

 

Cuello

Los masajes y movimientos en la zona del cuello tienen la particularidad de provocar un efecto reflejo, permitiendo la distensión de la columna vertebral, parte de la espalda, hombros y brazos.

  • Mueva su cuello lentamente hacia la derecha y hacia la izquierda tanto como resulte posible.
  • Realice un movimiento similar, pero esta vez hacia delante y hacia atrás.
  • Entrelace sus manos detrás de la nuca y con los pulgares busque el hueco que está detrás de la oreja, donde termina la mandíbula, y presiones.

Pecho y abdomen

Estos masajes activan la circulación sanguínea y el funcionamiento del aparato digestivo.

  • Coloque una de sus manos sobre el pecho y masajee con suaves movimientos circulares, alternando aquellos que siguen el movimiento de las agujas del reloj y los que lo hacen en sentido contrario.
  • Realice movimientos similares sobre la zona del abdomen.

Espalda

Los automasajes en esta zona promueven el buen funcionamiento de los riñones y ayudan a distender convenientemente toda la zona.

  • Comience con un leve masaje circular sobre la zona de los hombros y vaya bajando hacia los omóplatos.
  • Luego, realice el mismo tipo de movimiento sobre la zona de los riñones.
  • Abarcando esta región corporal y en el mismo orden, efectúe suaves pellizcos con los dedos índice y pulgar.
  • Por último, cierre los puños y dé suaves golpecitos sobre la zona de la cintura.

Brazos y manos

  • Póngase de pie, entrelace las manos y llévelas hacia delante, lo más lejos posible de su cuerpo, con las palmas hacia afuera.
  • Levante los brazos, estirándolos lo más posible hacia lo alto, y luego déjelos caer en forma abrupta.
  • Frote sus manos una contra otra, a una velocidad cada vez mayor hasta que sienta como de sus palmas se desprende calor.
  • Con la mano derecha apriete con firmeza los dedos de la izquierda, subiendo por el dorso de la mano hasta llegar a la zona de la muñeca, como si estuviese calzándose un guante.
  • Efectúe masajes circulares sobre la palma de la mano.
  • Realice la misma serie de ejercicios en su mano derecha.

Piernas

  • Siéntese en el suelo con las rodillas levemente flexionadas.
  • Cierre los puños sin apretarlos totalmente y dese golpecitos en la parte externa de las piernas, comenzando por los muslos y terminando en los tobillos.
  • Abra un poco las piernas y con el canto de las manos dese golpecitos, desde la ingle hacia los tobillos.

Pies

Los masajes tendientes a desbloquear los puntos energéticos que se encuentran en los pies resultan fundamentales, ya que esta zona –especialmente las plantas- es similar a una antena que absorbe las vibraciones terrestres.

  • Sentado en posición de loto, masajee suavemente con el dedo pulgar la planta de sus pies, realizando movimientos circulares hasta abarcar la totalidad de la planta y el talón.
  • Luego, apriete con fuerza cada uno de sus dedos.
  • Para terminar la sesión, acuéstese boca arriba y realice cinco respiraciones profundas, inspirando por la nariz y exhalando el aire lentamente por la boca.

 

Info Salvador Suárez

 

 

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