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EL VIAJE HACIA LA LUZ

Conozca el método de meditación de origen japonés que permite traspasar la materia y ver lo nunca visto, el mundo invisible que nos rodea. En esta nota enseñamos los primeros pasos de una técnica milenaria que favorece el encuentro del hombre con el Cosmos.

Quién no quisiera hablar con Dios, recibir toda su luz y acceder a un estado de conciencia avanzada, con todo su poder y verdad.

Los especialistas en Shinsokan sostienen que es posible acceder al mundo de la Imagen Verdadera, identificarse con la totalidad de lo existente, con lo más cercano a la idea de Dios que un individuo pueda lograr; ellos aseguran que a través de esta nueva y revolucionaria práctica se puede hacer eso y mucho más.

Shinsokan es un tipo de meditación de origen japonés que favorece la experiencia de atravesar la materia y ver más allá de lo conocido. Su principal precepto es la identificación del individuo con Dios.

Le explicamos los ejercicios y la forma de practicarlos para que pueda realizar la conmovedora experiencia de un viaje que el dinero no puede pagar.

LA POSTURA DEL CUERPO

Todas las partes del cuerpo deben disponerse para obedecer el orden cósmico. La meditación Shinsokan es una práctica espiritual que identifica el cuerpo con la verdad. Una correcta postura corporal será imprescindible para obtener una buena disposición mental. El cuerpo debe permanecer relajado pero firme, con el abdomen dilatado hacia delante. Es importante mantener la columna vertical bien erguida, como si fuera el hilo de una plomada. Sentado, haga mentalmente el siguiente recorrido de su cuerpo con los ojos cerrados, chequeando cada una de las partes. Practique la secuencia que se describe a continuación para lograr la postura adecuada.

1. POSICIÓN DEL VIAJERO

Sentarse al borde de una silla y llevar los pies hacia atrás, con los talones juntos y las puntas de los pies tocando el suelo.

2. MANOS

Juntar levemente las palmas de las manos delante del rostro dejando un espacio de 2 cm que las separe. Los pulgares deben quedar a la altura de la nariz, casi tocándola. Los brazos deben estar relajados.

3. OJOS

Los párpados deben permanecer cerrados para no ver el mundo cotidiano, pero los ojos permanecerán abiertos por dentro y así poder ver la oscuridad que hay detrás de los párpados.

4. ROSTRO

Mantener una fisonomía alegre. La alegría permite una mejor predisposición del espíritu para saber salir y regresar al cuerpo.

 

  MEDITACIÓN SHINSOKAN

Aquí se inicia la meditación. Para ello es necesario concentrarse, tener en la mente sólo a Dios, con la finalidad de lograr la sensación de unión plena con él.

Es aconsejable practicar esta meditación ante otra persona, a la que se denomina ayudante; durante el viaje el practicante podrá constatar su presencia y no sentirá temor.

Si se realiza durante la noche, debe hacerse con la luz encendida, de frente hacia ella.

 

CANTO EVOCATIVO

Es necesario que le canto evocativo sea ejecutado por el ayudante. De este modo, el practicante evitará salirse de la postura correcta y de la relajación alcanzada.

Oh, Dios Padre que vivificas a todos los seres.

Bendíceme en cuerpo y alma

Permite a mi espíritu el viaje para acceder al conocimiento de lo oculto.

Permite que la verdad me sea revelada.

Y vela por mí durante el pasaje a la dimensión divina.

Protégeme y muéstrame el camino.

Amén.

 

EL KIAI

El Kiai sirve para concentrar el máximo de la fuerza mental y liberar el alma. Terminado el canto evocativo, de debe emitir el sonido Iyu, prolongando el sonido de la u durante unos segundos. La “I” quiere decir vida, el “YU” significa: lo oculto que se manifiesta como agua de un manantial. Entonces Iyu significa: Que se manifieste y fluya lo oculto de la vida.

 

CUANDO EL ALMA SE DESPRENDE

Inmediatamente después del Kiai, concéntrese en la frase siguiente:

En este momento dejo el mundo de los cinco sentidos y entro en la dimensión de la Verdad, de las Imágenes Verdaderas.

Inspire lentamente, mientras visualiza una resplandeciente luz que penetra a través de las manos unidas. Mientras exhala, repita:

La infinita fuerza vivificante de Dios fluye hacia mi interior, fluye, fluye, fluye…

Repita esta oración dos veces. Enseguida comprima el aire hacia el bajo vientre, a fin de crear una sensación de plenitud. Conservando esta sensación repita:

Por la infinita fuerza vivificante de Dios soy Henchido, soy vivificado. Fuerza que fluye, fluye, hacia mi exterior.

Con los ojos de la mente contemplará que su alma se desprende del cuerpo; comenzará a flotar por el espacio. Verá el aura de luz blanca que lo rodea. Despacio, acérquese a una pared y sin dudarlo pase a través de ella, haga lo mismo ante las puertas. Durante el primer viaje es aconsejable que no salga de los límites de su casa.

Despertará siendo consciente de todo lo experimentado. Abra los ojos y no se mueva por unos instantes. Tenga en cuenta que el cuerpo debe atravesar un proceso de adaptación a través de la respiración pausada. Cuando sienta que su ritmo respiratorio es normal, muévase con lentitud.

 

JURAMENTO ANTE DIOS

Después de realizado el viaje, se tiene la obligación cósmica de pronunciar por la noche las declaraciones iluminadoras. Éstas son la afirmación y el agradecimiento a Dios por su ayuda.

1. Declaro trascender esta dimensión para vivir reverenciando la vida conforme a sus leyes.

2. Creo en la Ley de la manifestación de la vida como camino de progreso hacia la verdad inmortal presente en cada hombre.

 

3. Creo en la sabiduría que me fue revelada.

4. Creo en el amor como alimento de la vida y en el poder creador de la palabra que devela el misterio de lo oculto.

5. Creo en alcanzar el estado de libertad absoluta, y traspasar los límites de todas las cosas.

 

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